9 beneficios que podés obtener de la escritura terapéutica para ser más resiliente.

En este artículo te quiero explicar cómo escribir un diario te puede ayudar a desarrollar una fuerte resiliencia emocional.
Antes que nada, saquemos de en medio las mentiras de que quienes cursaron estudios universitarios o tienen un coeficiente intelectual por encima de la media son más resilientes que los demás. ¡TODOS podemos tener más resiliencia emocional. ¡Vos también!
Desarrollar una mayor resiliencia emocional te puede ayudar a encarar los desafíos de la vida, a recuperarte de las adversidades y a seguir adelante a pesar de las incertidumbres. La resiliencia emocional también te puede proteger de las enfermedades ligadas al estrés, ayudarte a construir relaciones significativas con los demás y mejorar tu bienestar psicofísico.
En este artículo te quiero proponer 9 métodos de escritura comprobados que te van a ayudar a construir una fuerte resiliencia emocional. Como suelo decir en mis artículos, no soy doctor ni psicólogo, lo que no quita que te pueda hablar desde mi experiencia personal. La escritura me ayudó a ser una persona mucho más resiliente y constante, y acá te explico cómo lo logré.
Pero antes, te respondo brevemente a una pregunta:
¿Qué es la resiliencia emocional?
La resiliencia emocional se refiere a la capacidad de un individuo para adaptarse y recuperarse de situaciones estresantes o difíciles. ¿Cómo? Demostrando la capacidad de mantener el bienestar psicológico y emocional a pesar de las adversidades, los traumas o los cambios significativos de la vida.
Suena mucho más fácil decirlo que hacerlo, pero créeme que todos, incluso vos, pueden desarrollar un cierto grado de resiliencia emocional.
Ser emocionalmente resiliente no significa que una persona sea inmune a las dificultades o que no le afecten, sino más bien que tiene la capacidad de afrontar eficazmente los factores de estrés, recuperarse de los contratiempos y mantener una visión positiva de las circunstancias.
La resiliencia emocional explica por qué algunas personas parecen gestionar las dificultades de la vida con tranquilidad, mientras que otras parecen desmoronarse casi ante cada obstáculo. En general, las personas emocionalmente resilientes se adaptan más fácilmente a las experiencias estresantes.
Capaz vos también seas de los que seguido recurren a personas resilientes en tiempos de crisis, apoyándose en ellas para gestionar situaciones difíciles. Las personas resilientes manejan el cambio de manera positiva y afrontan con facilidad los factores de estrés, tanto los menores como los significativos.
Tené en cuenta que no podés tener todo bajo control y que, seguido, las circunstancias y los entornos influyen un montón en tu resiliencia emocional. Algunos factores que pueden afectarla son:
- El entorno familiar en el que creciste o estás creciendo.
- La larga exposición a traumas de la infancia o de la adultez.
- Lamentablemente, y en parte, la genética.
- Experiencias de vida intensas o difíciles.
- Rasgos de la personalidad como el perfeccionismo.
- La salud física y mental.
A pesar de todo, vos también podés desarrollar tu resiliencia emocional. Escribir en un diario no te cuesta nada y te puede ser de gran ayuda para alcanzar pequeños objetivos.
¿Qué aspecto tiene la resiliencia emocional?
Las personas que son emocionalmente resilientes seguido desarrollan características y cualidades que les permiten gestionar bien los desafíos cotidianos de la vida. Algunas de estas cualidades son:
- Son perseverantes: Las personas resilientes comprenden que el logro de un objetivo conlleva muchos altibajos. Los contratiempos no las aplastan porque saben que los desafíos siempre existen. Resiliencia emocional significa no sentirse derrotado o sin esperanzas ante un obstáculo, sino trabajar para encontrar la manera de esquivarlo. A través de la escritura de un diario, vos también podés lograrlo.
- Buscan ser más optimistas: Las personas resilientes intentan encontrar el lado positivo en la mayoría de las situaciones. Creen en sus propios puntos fuertes y en sus capacidades para gestionar los problemas. No se quedan estancadas en una mentalidad donde se ven como víctimas de sus circunstancias o de las acciones de los demás, incluso cuando va en contra de la realidad. Escribir cada día, por unos minutos, te puede ayudar a ver las cosas de forma más optimista.
- Cultivan la conciencia: Reconocer tus emociones y entender por qué las sentís es parte de la resiliencia emocional. Las personas emocionalmente conscientes tienen menos probabilidades de reaccionar con rabia o pánico. Además, no actúan siempre por instinto. Están en contacto con sus propios pensamientos y saben cómo regular sus emociones incluso en situaciones difíciles. Llevar un diario te puede ayudar a procesar tus emociones.
Estas son solo algunas de las características que le dan forma a la resiliencia emocional. Pero ¡vamos al grano! ¿Querés ser más resiliente?
Acá abajo vas a encontrar 9 métodos de escritura eficaz que te pueden ayudar. No hace falta que los apliques todos juntos; lo que importa es que empieces a hacerlo. Recordá que el primer paso hacia el cambio empieza por uno mismo. ¡SIEMPRE!
9 métodos de escritura terapéutica para ser más resiliente
Existen ciertos enfoques de escritura que ayudan a tu mente a construir una fuerte resiliencia emocional. Por ejemplo, escribiendo podés:
1. Desarrollar un modelo de pensamiento positivo
Crear un modelo de pensamiento positivo no es fácil cuando algunas cosas salen mal, pero si acostumbrás a la mente a reformular los pensamientos, todo puede cambiar. Probá olvidar los errores del pasado escribiendo en tu diario todo lo que hiciste para remediar ese error. Concentrate en lo que podés hacer HOY para mejorar tu situación. Poné todo por escrito y arrancá desde ahí.
2. Aprender a establecer límites
Empezá preguntándote el porqué de las cosas que hacés, pensás o decís. Escribí en tu diario el porqué de esas respuestas y después fijá límites. ¡Volverse resiliente significa también saber decir NO! Entender el porqué de las cosas es el motor para una mente resiliente. Escribir te permite poner en limpio sobre el papel límites visibles y, con el tiempo, aprender a respetarlos.
3. Entender cómo procesar las emociones
Para ser resilientes es necesario aprender a darle una forma a las emociones que sentimos. Escribí un artículo que te puede ayudar específicamente con esto; lo encontrás acá. Llevar un diario te ayuda a reorientar los sentimientos y a entender con claridad qué emociones estás experimentando. A veces la rabia es simplemente miedo, o la tristeza es solo una emoción pasajera. Entenderse es fundamental para volverse resiliente.
4. Combatir el perfeccionismo
Si sos perfeccionista, va a ser duro aceptar los errores. Tanto los tuyos como los de los demás. Pero si querés tener una mente más resiliente, tenés que aprender que los errores son algo lindo y, sobre todo, oportunidades para poder hacer cada vez mejor las cosas. A través de la escritura de un diario, vas a poder trazar tus metas y los resultados que querés alcanzar. No te concentres en los fallos, sino en el resultado final.
Cuando llevás un registro de tus avances, lográs ver mejor dónde estás parado, mientras que el perfeccionismo, como bien sabés, te condena diciéndote que no hiciste nada bueno. No lo escuches y, por sobre todo, releé tus progresos. Vas a ver que no estás estancado en el mismo lugar, sino que estás creciendo.
5. Pedir ayuda a tus amigos
Pedir ayuda es síntomo de una gran fuerza interior. Una persona se vuelve más resiliente cuando reconoce que está en un punto muerto o que se perdió. Aprender a pedir ayuda en un momento de dificultad refuerza la confianza en vos mismo y en las personas que querés. Esto va a hacer de vos una persona más resiliente porque, también en este caso, estás demostrando que sabés cómo procesar tus emociones y darles un buen uso.
6. Abrazar los cambios
Están quienes aman cambiar y quienes odian hacerlo, pero el cambio, además de generar incomodidad y confusión, también te puede obligar a aprender cosas nuevas y a crecer como persona. Si no te gusta el cambio, no estás solo. Pero si querés ser más resiliente, es fundamental aceptar el hecho de que las cosas cambian constantemente. Hablo un poco de esto en este artículo: ¡5 maneras de tener una mente sana!
7. Cultivar la gratitud
Ser agradecido es un sentimiento que alimenta la resiliencia. Últimamente se escucha cada vez menos decir gracias. Pero no tenés que ser como ellos si querés tener una mente más resiliente. Al contrario, ser agradecido fortalece la mente y te ayuda a concentrarte constantemente en los aspectos positivos de la vida, incluso ahí donde parece no haber ningún motivo para agradecer. Siempre hay un motivo para estar agradecido, y en este artículo que te dejo acá te explico 5 beneficios de escribir un diario de gratitud.
8. Abrir la mente
Tener un punto de vista equilibrado y razonable de las circunstancias que nos rodean te permite tener una mente más resiliente. Pero, para lograrlo, tenés que abrir la mente hacia nuevas virtudes y cualidades de las que quizás todavía no dispongas. Por ejemplo, aprender a ser más humildes, o más compasivos y pacientes. Escribir un diario te puede ayudar a reflexionar sobre qué clase de persona sos y qué clase de persona querés ser. Créeme, el sistema dice que esas son cualidades para los débiles, pero en realidad los verdaderos débiles son aquellos que se creen fuertes. Abrí la mente y andá a fondo, porque en la superficie no hay nada lindo.
9. Aprender a reformular los pensamientos negativos
Los pensamientos negativos son como grandes grietas en la mente. Cuantos más tengas, más espacio le vas a dar a síntomas como la rabia, la depresión, la negligencia, la apatía y el malhumor constante. Cuando notes que un pensamiento negativo te asalta, frená un momento, agarrá tu cuaderno y anotalo. Después hacé este ejercicio:
Si tenés pensamientos negativos como estos:
- «No hago nunca nada bueno.»
- «Ese amigo me desilusiona siempre.»
- «Probablemente esto termine en un desastre.»
Probá a volver a escribirlos de esta manera:
- «Estoy mejorando la forma en que hago las cosas.»
- «Yo también podría desilusionar a un amigo, pero me hace feliz si me ayuda y me acepta igual. Yo voy a hacer lo mismo.»
- «Si hago un desastre, lo voy a volver a intentar otra vez.»
Cuando reformulás los pensamientos negativos en pensamientos neutros o, mejor aún, positivos, te estás preparando con éxito para tener una mente más resiliente.
Ideas para empezar a escribir tu diario
Escribir un diario es realmente una terapia atemporal. Sin embargo, algunos sienten que no tienen tiempo de hacerlo o no saben por dónde empezar. Acá abajo te voy a dejar algunas preguntas que te van a ayudar a arrancar tu primer diario con facilidad. Solo tenés que agarrar un cuaderno, una lapicera y responder a estas preguntas:
- ¿Cuál es una situación difícil que superé en el pasado?
- ¿A qué puntos de fuerza o recursos recurrí para superar esa situación difícil?
- ¿Qué aprendí sobre mí mismo gracias a esa experiencia?
- ¿De qué manera el haber superado esa situación difícil aportó a mi resiliencia emocional?
- ¿Cómo gestiono mi emociones cuando me siento sobrepasado por el estrés o las adversidades?
- ¿Qué lecciones entendí de la forma en que enfrento el estrés?
- ¿Cuál fue el contratiempo u obstáculo que me bloqueó?
- ¿Cómo reaccioné emocionalmente a ese contratiempo u obstáculo?
- ¿Cuándo fue la última vez que mostré adaptabilidad y flexibilidad ante el cambio o la incertidumbre?
- ¿De qué manera esa mentalidad de resiliencia aportó a un resultado positivo o a mi crecimiento personal?
- ¿Cuáles son las tres cosas por las que estoy actualmente agradecido en mi vida?
- ¿De qué forma estas cosas aportan a mi bienestar emocional y a mi resiliencia?
Obviamente no tenés que responder a todas las preguntas al mismo tiempo. Podés empezar por la que más te inspire en este momento y arrancar desde ahí. Vas a notar que, al escribir las respuestas en tu diario, vas a lograr tener más claridad, equilibrio y una mente más resiliente.
Espero que este artículo te sea de utilidad a vos y a las personas que querés. Compartilo y ayudá a un amigo a ser más resiliente.
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Te mando un abrazo,
Dome Ghost/Copywriter & Blogger